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La batalla de precios de los coches eléctricos en el mundo del automóvil

¿El coche eléctrico más barato del mundo? Es chino y su nombre es ElecticKar K5. El diseño no es muy atractivo y hay que decir que desde luego no es un vehículo “rápido”, pero igual podría ser un buen vehículo para los que solo recorren unos pocos kilómetros y quieren gastar poco, muy poco. El K5, de hecho, tiene un coste al alcance de todos, dado que estamos hablando de unos 1.700 euros (al cambio). El modelo es básico, alcanza una velocidad máxima de 40 km/h y tiene unas dimensiones ultracompactas.

Por ahora, el K5 es un coche que difícilmente podrás encontrar en ningún lugar de China, y que difícilmente encontrarás en otros lugares, dadas las más estrictas normativas europeas. El precio del coche eléctrico más barato del mercado europeo a día de hoy, el Citroën Ami, es cuatro veces el de los chinos. Para muchos, los bajos precios chinos significan mala calidad o al menos hasta hace poco tiempo así era. Sin embargo, el tiempo ha pasado y las cosas han cambiado, convirtiendo al Made in China en el mundo automotriz en un formidable rival para el negocio de los fabricantes locales de automóviles.

La batalla de los precios: los coches chinos en Europa

Los automóviles chinos siempre se burlan un poco de los expertos de la industria que cuestionan su confiabilidad y seguridad. De hecho, cuando los primeros modelos de Oriente fueron sometidos a controles en Europa antes de ser comercializados, no cumplían en absoluto con los estándares exigidos por el mercado local. La llegada del Shenyang Brilliance BS6 en 2007 es memorable: aterrizó, con suerte, en el Viejo Continente, sujeto a controles por parte de técnicos alemanes, el coche fue rechazado, sin reservas.

Quizás es por eso que el mercado automotriz chino hoy ha tomado un camino diferente, eligiendo colaborar con empresas como DR. Estamos hablando de fabricantes italianos que importan componentes de China y los ensamblan en Italia de acuerdo con los métodos y estándares italianos y europeos. Así, el automóvil chino se convierte no solo en un vehículo económico, sino también en un vehículo seguro y accesible. En concreto, hablamos de vehículos eléctricos que se pueden comprar con cifras que rondan los 10.000 euros o un poco más, como el City Cross y el DR 5.

Clones chinos

Habiendo superado los obstáculos de confiabilidad y seguridad, China parece no tener más anclas y parece lista para dejar volar su negocio en el mundo automotriz. Así, hemos asistido al lanzamiento de los SUV urbanos chinos, bonitos y seguros, con precios competitivos que han conquistado a muchos automovilistas europeos. Sin olvidar modelos muy discutidos como la Gran Muralla Peri, que hoy es objeto de un verdadero caso legal entre Italia y China.

Según la polémica, el subcompacto es el descarado clon del Fiat Panda de segunda generación. El caso, sin embargo, no sería el primero ya que también se llevaron ante los tribunales los siguientes: el LandWind X7 (como plagio del Range Rover Evoque), el Lifan 330 (idéntico al Fiat 500L), el Beijing Auto BJ80 (parecido al similar al Mercedes Clase G) y el Hawtai B35 (demasiado similar al Porsche Cayenne).

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